“descubrió don Quijote un hombre a caballo, que traía en la
cabeza una cosa que relumbraba como si fuera de oro, y aún él apenas le hubo
visto, cuando se volvió a Sancho y le dijo:
–Paréceme, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero,
porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las
ciencias todas, especialmente aquel que dice: “Donde una puerta se cierra, otra se abre”. Dígolo porque si
anoche nos cerró la ventura la puerta de la que buscábamos, engañándonos con
los batanes, ahora nos abre de par en par otra, para otra mejor y más cierta
aventura; que si yo no acertare a entrar por ella, mía será la culpa, sin que
la pueda dar a la poca noticia de batanes ni a la oscuridad de la noche. Digo
esto porque, si no me engaño, hacia nosotros viene uno que trae en su cabeza
puesto el yelmo de Mambrino, sobre que yo hice el juramento que sabes.”
"Don Quijote de la Mancha".
Max Power.
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